Cuando el agua caliente de casa depende de un termo eléctrico o de una caldera antigua, el consumo puede crecer sin que apenas se note en el día a día. La aerotermia para agua caliente sanitaria aprovecha el calor del aire para calentar un depósito, con un consumo eléctrico normalmente inferior al de un termo convencional. A continuación explico cómo funciona, cuánto puede costar, qué tamaño necesita y en qué casos compensa realmente.
Lo esencial para decidir con criterio
- La aerotermia extrae calor del aire y lo transfiere al agua mediante una bomba de calor.
- Un equipo exclusivo para ACS suele incorporar un depósito de 100 a 300 litros.
- El consumo puede ser claramente menor que el de un termo eléctrico, aunque depende del clima, el uso y la temperatura programada.
- El precio de un aerotermo instalado suele partir de unos 2.500 a 4.500 euros, mientras que una instalación completa para calefacción y ACS puede superar los 10.000 euros.
- El dimensionado, el aislamiento y el ciclo de desinfección son tan importantes como la marca del equipo.
Cómo funciona la aerotermia para producir agua caliente
Un sistema aerotérmico no genera calor quemando gas ni calentando una resistencia de forma continua. Su bomba de calor capta energía del aire exterior, incluso cuando la temperatura ambiental es baja, y la concentra para elevar la temperatura del agua almacenada en un acumulador. Según explica el IDAE, este proceso mueve calor de un foco frío a otro caliente, de forma parecida a un frigorífico, pero al revés.
En una vivienda suele haber tres elementos principales. La unidad exterior intercambia energía con el aire, el circuito frigorífico transporta esa energía y el depósito de ACS conserva el agua caliente hasta el momento de utilizarla. Algunos modelos integran todos los componentes en un único equipo, una solución práctica para pisos y viviendas con poco espacio.
El papel del COP y del SCOP
El COP indica cuánta energía térmica entrega la máquina por cada unidad eléctrica consumida en unas condiciones concretas. Por ejemplo, un COP de 4 significa que el equipo aporta cuatro kilovatios hora térmicos por cada kilovatio hora eléctrico, aunque ese valor no se mantiene igual durante todo el año.
Para comparar equipos me fijo más en el rendimiento estacional, conocido como SCOP o indicador equivalente para ACS. El rendimiento real baja cuando hace mucho frío, cuando se exige agua a temperaturas muy altas o cuando el equipo realiza ciclos frecuentes de apoyo eléctrico.
Qué tipo de sistema encaja mejor en cada vivienda
No toda la aerotermia destinada al agua caliente es igual. La primera decisión consiste en elegir entre un aerotermo exclusivo para ACS y una bomba de calor aire-agua capaz de cubrir también calefacción y refrigeración.
| Solución | Qué ofrece | Cuándo tiene sentido |
|---|---|---|
| Aerotermo | Produce agua caliente con un depósito integrado o conectado. | Cuando solo se quiere sustituir un termo eléctrico o una caldera para ACS. |
| Bomba de calor aire-agua | Puede cubrir ACS, calefacción y, en algunos casos, refrigeración. | En reformas integrales o viviendas con suelo radiante, fancoils o radiadores compatibles. |
| Sistema con apoyo eléctrico | Utiliza una resistencia para alcanzar temperaturas elevadas o cubrir picos de demanda. | En periodos muy fríos, consumos intensivos o ciclos de desinfección. |
Para dos personas, un depósito de 100 a 150 litros suele ser suficiente si las duchas no coinciden y el consumo es moderado. Para tres o cuatro personas, normalmente resulta más cómodo trabajar con 200 litros, mientras que una familia numerosa puede necesitar 250 o 300 litros. Estas cifras son orientativas, porque una bañera, varios baños consecutivos o una vivienda turística cambian bastante el cálculo.
Mi recomendación es no sobredimensionar el depósito por miedo a quedarse sin agua. Un volumen excesivo aumenta el espacio ocupado, las pérdidas térmicas y el tiempo necesario para recuperar la temperatura. Es preferible estudiar los hábitos reales de la vivienda y programar la producción en las horas de menor coste eléctrico.
Cuánto consume y cuánto cuesta instalarla en España
El consumo depende de la cantidad de agua utilizada, la temperatura de entrada, el aislamiento del depósito y la eficiencia de la máquina. Como referencia sencilla, calentar 200 litros de agua desde 15 hasta 50 ºC requiere alrededor de 8,1 kWh térmicos. Con un rendimiento medio de 3,5, la electricidad necesaria sería aproximadamente de 2,3 kWh, sin contar pérdidas ni apoyos puntuales.
Un termo eléctrico convencional necesitaría prácticamente toda la energía térmica en forma de electricidad. Por eso, en un hogar con consumo habitual de ACS, la reducción puede ser importante. No conviene prometer un porcentaje fijo, pero una instalación bien ajustada puede consumir entre un 50 % y un 70 % menos que un termo eléctrico en condiciones comparables.
Precios orientativos en 2026
En España, el coste de un aerotermo instalado suele situarse aproximadamente entre 2.500 y 4.500 euros. La cifra cambia según el volumen del depósito, la potencia, la dificultad para colocar la unidad exterior, la longitud de las tuberías y si hay que adaptar la instalación eléctrica.
Una bomba de calor completa para calefacción, refrigeración y ACS se mueve habitualmente en una horquilla mucho mayor, alrededor de 8.000 a 20.000 euros en una vivienda estándar. El IDAE insiste en que el rendimiento y el ahorro dependen de las condiciones de uso, así que no compararía un aerotermo sencillo con una instalación integral como si fueran el mismo producto.
| Instalación | Rango orientativo | Factores que más influyen |
|---|---|---|
| Aerotermo de 100 a 150 litros | 2.500 a 3.500 € | Accesos, depósito y trabajos eléctricos. |
| Aerotermo de 200 a 300 litros | 3.000 a 4.500 € | Volumen, potencia y ubicación de la unidad exterior. |
| Aerotermia completa con ACS | 8.000 a 20.000 € | Calefacción, emisores, obra, potencia y complejidad del proyecto. |
Para valorar la amortización, compararía siempre el coste total instalado con el consumo anterior y no solo el precio del equipo. Si se sustituye un termo pequeño usado por una o dos personas, el ahorro anual puede ser demasiado limitado para justificar una inversión elevada. En cambio, cuando reemplaza una caldera de gasóleo, propano o un termo con mucho uso, la decisión suele ser más favorable.

Qué hay que revisar antes de instalarla
La unidad exterior necesita un lugar con buena circulación de aire, acceso para mantenimiento y una salida correcta para el agua de condensación. Una terraza, un patio técnico o una zona exterior protegida pueden funcionar bien, pero no conviene encerrarla en un armario sin ventilación. El ruido declarado por el fabricante también importa, especialmente si queda cerca de dormitorios o de una vivienda vecina.
El depósito y la demanda real
Además del número de personas, hay que valorar cuántos baños se utilizan a la vez, si existen bañeras y cuánto tarda en recuperarse la temperatura. Un depósito de 200 litros no significa que solo haya 200 litros útiles a la temperatura de consumo, porque el agua caliente se mezcla con agua fría mediante una válvula termostática. Aun así, la capacidad no debe elegirse a ojo.
Temperatura y seguridad sanitaria
El agua caliente sanitaria necesita una gestión cuidadosa de la temperatura. El Real Decreto 487/2022 establece medidas de prevención frente a la legionelosis y contempla que los sistemas con acumulación alcancen temperaturas adecuadas de desinfección. En la práctica, muchos equipos trabajan a temperaturas moderadas durante el uso normal y realizan periódicamente un ciclo antilegionela, que puede activar una resistencia eléctrica de apoyo.
Ese ciclo aumenta el consumo de forma puntual, pero no debería eliminarse para ahorrar. También conviene instalar una válvula mezcladora, aislar correctamente las tuberías y evitar que el agua permanezca largos periodos a temperaturas inadecuadas. La seguridad sanitaria está por encima de una pequeña reducción en la factura.
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El presupuesto debe incluir más que la máquina
Un presupuesto serio debería especificar el modelo, la potencia, el volumen del acumulador, el rendimiento, la mano de obra, la puesta en marcha y las protecciones eléctricas. Si solo aparece una cifra junto a la palabra “aerotermia”, falta demasiada información para comparar.
También revisaría si están incluidos el desagüe de condensados, las conexiones hidráulicas, el desmontaje del equipo anterior y la legalización que corresponda. En mi opinión, las partidas pequeñas son las que más fácilmente se olvidan y después explican las diferencias entre el precio anunciado y el importe final.
Errores habituales que reducen el ahorro
El primer error es elegir una máquina demasiado grande. Una potencia excesiva no garantiza más confort y puede provocar arranques y paradas frecuentes, especialmente cuando la demanda de ACS es baja. El dimensionado debe considerar el número de usuarios, el clima, la temperatura de entrada y el patrón horario de consumo.
Otro fallo frecuente consiste en programar el depósito a una temperatura demasiado alta durante todo el día. Mantener el agua permanentemente a 60 ºC o más puede aumentar las pérdidas y el gasto. Es más razonable combinar una temperatura de uso bien ajustada con los ciclos de desinfección que indique el fabricante y exija la normativa aplicable.
- Instalar el depósito en un lugar sin espacio para mantenimiento o sustitución.
- Ignorar el aislamiento de las tuberías, sobre todo en recorridos largos.
- Comparar el COP de dos equipos medido en condiciones diferentes.
- Desactivar la resistencia de apoyo sin comprobar las necesidades de temperatura.
- Esperar agua caliente instantánea en todos los grifos sin una red de retorno bien diseñada.
- No revisar filtros, ánodo, válvula de seguridad y evacuación de condensados.
La aerotermia tampoco elimina toda la electricidad de la factura. En días fríos, durante el calentamiento inicial o en los ciclos de alta temperatura, el consumo sube. Lo que hace es aprovechar la electricidad con mucha más eficiencia que una resistencia convencional, siempre que el equipo esté bien instalado y utilizado.
Cuándo compensa y cuándo elegir otra alternativa
La opción resulta especialmente interesante en viviendas con consumo diario elevado de agua caliente, buena ubicación para la unidad exterior y electricidad con un precio razonable. También gana atractivo cuando se combina con paneles fotovoltaicos, porque el excedente solar puede utilizarse para calentar el depósito durante las horas centrales del día.
En un piso pequeño con una o dos personas, poco espacio y consumo reducido, un termo eléctrico eficiente puede tener una relación entre inversión y ahorro más sencilla. Si ya existe una caldera de gas relativamente nueva y el uso de ACS es bajo, el cambio tampoco siempre se recupera rápido.
Yo pediría al menos tres presupuestos comparables y exigiría que todos indiquen los mismos conceptos. También solicitaría una estimación anual de consumo, no solo el ahorro máximo anunciado. La diferencia entre una promesa comercial y una buena decisión suele estar en esos detalles.
La decisión final depende más del uso que de la etiqueta
La aerotermia para agua caliente sanitaria puede reducir mucho el consumo y ofrecer un sistema limpio, silencioso y automatizado, pero no es una solución idéntica para todas las casas. La capacidad del depósito, la ubicación, la temperatura de trabajo y el mantenimiento determinan buena parte del resultado.
Antes de firmar, comprobaría cuatro datos concretos: litros del acumulador, rendimiento estacional, coste total instalado y protocolo de desinfección. Con esa información es mucho más fácil saber si el equipo se adapta a la vivienda o si únicamente parece atractivo por una cifra de ahorro demasiado genérica.