La aerotermia r290 está ganando presencia porque combina un refrigerante natural, un impacto climático muy bajo y una buena respuesta en calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria. En este artículo explico qué cambia de verdad frente a otras bombas de calor, cuándo merece la pena, qué tipo de instalación encaja mejor y qué costes conviene mirar antes de firmar un presupuesto. También aterrizo las ventajas y las limitaciones sin adornos, que es la parte que más ayuda cuando toca decidir.
Lo esencial que conviene tener claro antes de elegir un equipo con R290
- R290 es propano refrigerante: tiene un GWP de 3, pero pertenece a la clase A3 y exige un diseño serio.
- Su mayor valor está en el equilibrio entre eficiencia, futuro regulatorio y capacidad para trabajar con temperaturas de impulsión altas.
- En reformas con radiadores o con demanda de ACS, suele encajar mejor que otras opciones más baratas en catálogo.
- La normativa europea está empujando al mercado hacia refrigerantes de menor impacto, y eso favorece su adopción.
- La instalación, la ubicación y el dimensionado pesan más que el refrigerante por sí solo.
Qué cambia cuando el refrigerante es R290
R290 es propano, un refrigerante natural con GWP 3 y ODP 0. En lenguaje claro: su contribución al calentamiento global es muy baja y no daña la capa de ozono, pero también pertenece a la clase A3, es decir, es altamente inflamable y no admite montajes improvisados. Cuando yo reviso una ficha técnica, no me fijo solo en esa etiqueta ecológica; me importa más cómo resuelve el fabricante la seguridad, la hidráulica y la electrónica de control.
Su interés no es únicamente ambiental. En muchos equipos, el R290 ayuda a lograr temperaturas de impulsión más altas sin penalizar tanto el rendimiento como otros refrigerantes, lo que resulta útil en viviendas con radiadores o en reformas donde no quieres rehacer toda la instalación interior. Esa es la parte práctica que cambia la conversación: no hablamos solo de un gas “más verde”, sino de una tecnología que puede adaptarse mejor a casas reales.
Ahora bien, el refrigerante por sí solo no hace milagros. Si la vivienda está mal aislada, si el emisor es insuficiente o si el sistema está sobredimensionado, el resultado será mediocre aunque el gas sea excelente. Esa idea conviene tenerla clara antes de seguir, porque explica por qué la siguiente pieza de la ecuación es el contexto de uso.
Por qué está ganando terreno en España
En España su crecimiento tiene bastante sentido. Tenemos un parque de viviendas muy heterogéneo, muchas reformas parciales y una transición energética que ya no mira solo el coste inicial. La Comisión Europea endureció el marco con la regulación de gases fluorados 2024/573, en vigor desde el 11 de marzo de 2024, y el mercado se está moviendo hacia tecnologías de menor GWP.
Eso empuja a fabricantes e instaladores a sacar más equipos con R290, pero la razón práctica es todavía más sencilla: una buena bomba de calor con este refrigerante puede encajar mejor en casas donde la calefacción sigue apoyándose en radiadores, donde se quiere producir ACS sin resistencias eléctricas constantes o donde se valora más la eficiencia estacional que el precio de compra más bajo. No es una moda vacía; responde a una necesidad real de la vivienda española.
También hay un matiz de futuro que pesa mucho en 2026. Cuando compras una máquina, no solo compras el rendimiento de hoy, sino la probabilidad de que siga teniendo sentido dentro de varios años. Y ahí R290 juega con ventaja frente a soluciones que dependen más de gases fluorados convencionales. Con ese contexto en mente, la siguiente decisión lógica es el formato de equipo.
Monobloc o bibloc, una decisión que cambia la instalación
Con R290, el formato monobloc se ha vuelto especialmente interesante porque todo el circuito frigorífico queda en la unidad exterior. Eso reduce la presencia de refrigerante dentro de la vivienda y simplifica bastante el trabajo del instalador. En bibloc, en cambio, la arquitectura reparte el sistema entre exterior e interior, lo que puede tener sentido en ciertos proyectos, pero pide más cuidado técnico.
| Criterio | Monobloc con R290 | Bibloc o split | Qué significa en la práctica |
|---|---|---|---|
| Ubicación del circuito frigorífico | Todo queda en la unidad exterior | Se reparte entre exterior e interior | El monobloc suele simplificar la obra interior |
| Seguridad de diseño | Más fácil de aislar respecto a la vivienda | Exige un planteamiento más fino | Con R290, esto no es un detalle menor |
| Instalación | Muy atractiva en reformas rápidas | Puede requerir más coordinación técnica | La complejidad cambia según el proyecto |
| Mantenimiento | Acceso sencillo desde el exterior | Más puntos de revisión | Conviene pensar también en el servicio posterior |
| Uso típico | Reemplazo de caldera, vivienda unifamiliar, reforma limpia | Proyectos donde el diseño interior lo justifica | No siempre gana el mismo formato; depende del caso |
Si yo estuviera valorando una reforma en una casa ya habitada, miraría primero el monobloc. Cuando el objetivo es cambiar una caldera y tocar lo menos posible la vivienda, suele ser la opción más limpia. El bibloc no es peor por definición, pero no lo elegiría por inercia; lo elegiría solo si la distribución, el espacio o la estrategia hidráulica lo justifican. Esa diferencia me lleva a comparar R290 con la alternativa que más aparece en presupuestos.
R290 frente a R32 y otras opciones
Cuando comparo presupuestos, no me fijo solo en el COP de catálogo. El dibujo completo es más útil: perfil ambiental, seguridad, temperatura de trabajo, madurez del mercado y precio final instalado. Ahí es donde R290 empieza a destacar de verdad, aunque no siempre sea la opción más barata al principio.
| Aspecto | R290 | R32 | Lectura práctica |
|---|---|---|---|
| Impacto climático | GWP 3 | GWP 675 | R290 tiene una huella climática muchísimo menor |
| Seguridad | A3, altamente inflamable | A2L, inflamabilidad más baja | Ambos requieren diseño correcto, pero R290 exige más disciplina |
| Temperatura de impulsión | Muchos modelos alcanzan 70-75 °C | Depende mucho del diseño y de la gama | R290 suele ser más interesante en radiadores y reformas |
| Madurez comercial | En plena expansión | Muy extendido en el mercado | R32 sigue teniendo más presencia, pero pierde peso regulatorio |
| Precio de entrada | Puede ser algo más alto en gamas premium | Suele haber más oferta económica | El ahorro inicial no siempre compensa si luego necesitas más adaptación |
R410A ya queda claramente peor posicionado para obra nueva o renovación a medio plazo por su perfil ambiental. En cambio, R32 sigue siendo una opción válida en muchos casos de presupuesto ajustado. Aun así, si lo que buscas es una instalación más preparada para el marco regulatorio que viene y para viviendas con temperaturas de impulsión exigentes, R290 suele ofrecer una lectura más sólida. Con esa comparación clara, toca ver en qué casas encaja mejor y en cuáles no.
Cuándo compensa elegirlo y cuándo no
Yo lo priorizaría en estos escenarios:
- Reformas con radiadores existentes, especialmente si no quieres cambiar todos los emisores.
- Viviendas que necesitan ACS con frecuencia y no quieren depender de apoyo eléctrico constante.
- Proyectos que buscan baja huella climática sin renunciar a un sistema de calefacción realista para el día a día.
- Unifamiliares o adosados donde hay espacio exterior suficiente para una unidad bien ubicada.
En cambio, puede no ser la mejor elección si solo miras el precio de compra, si la casa ya funciona muy bien con una solución de baja temperatura o si no tienes claro dónde irá la unidad exterior. También me parecería una mala compra cuando el aislamiento es tan pobre que el sistema tendrá que trabajar siempre forzado: ahí el problema no es el refrigerante, sino la envolvente del edificio.
La pregunta correcta no es “¿R290 sí o no?”, sino “¿qué exige esta vivienda y qué está dispuesto a cambiar el propietario?”. Esa respuesta abre la puerta a hablar de dinero, que es donde la decisión suele aterrizar de verdad.
Lo que cuesta de verdad y dónde se va el dinero
En el mercado español de 2026 se ven equipos residenciales con R290 desde unos 3.200 a 6.500 € según potencia y gama; por ejemplo, algunos monobloc de 8 kW rondan los 3.700 € y otros de 12 a 16 kW se mueven aproximadamente entre 4.600 y 6.300 €. Eso no es el coste final de la obra, solo la referencia para no comparar presupuestos a ciegas.
| Concepto | Rango orientativo | Comentario |
|---|---|---|
| Equipo R290 residencial | 3.200-6.500 € | Varía mucho por potencia, marca, depósito integrado y control |
| Instalación básica | 1.500-3.500 € | Depende de obra hidráulica, mano de obra y ubicación |
| ACS y accesorios hidráulicos | 800-2.500 € | Acumulador, válvulas, bombas y elementos de seguridad |
| Adaptación de emisores | 2.000-8.000 € adicionales | Sube si hay que cambiar radiadores, fancoils o parte de la red |
| Instalación completa en vivienda media | 8.500-16.000 € | En reformas más complejas puede subir a 12.000-23.000 € |
El ahorro depende del SCOP, que es el rendimiento estacional medio a lo largo del año, del aislamiento, del clima y de la temperatura de impulsión que realmente pidas. A mí me importa más un SCOP realista a 35 o 55 °C que un número perfecto en laboratorio. Si el sistema trabaja a 35-45 °C y la vivienda está razonablemente aislada, la ventaja se nota mucho más; si necesita 60-70 °C de forma continua, el consumo sube y la diferencia frente a otras soluciones se estrecha.
Por eso no suelo prometer amortizaciones rápidas sin ver consumos, metros y emisores. La experiencia me dice que una instalación bien pensada ahorra más que un equipo caro mal dimensionado. Y precisamente ahí es donde suelen aparecer los fallos de diseño.
Los errores que más encarecen una instalación
- Elegir la máquina por refrigerante y no por demanda térmica real.
- No comprobar si los emisores actuales trabajan bien a baja o media temperatura.
- Subestimar el ACS y quedarse corto con el tamaño del acumulador.
- Olvidar el aislamiento, la curva climática y el control por zonas.
- No pedir un presupuesto desglosado que separe equipo, hidráulica, mano de obra y puesta en marcha.
- Contratar a alguien sin experiencia real en refrigerantes inflamables y sin revisar el manual del fabricante.
La mayoría de las decepciones con aerotermia no vienen del gas en sí, sino de un proyecto mal cerrado. Si el equipo trabaja forzado, el ahorro se evapora y el confort se vuelve irregular; si la instalación está bien pensada, el sistema se comporta como debe. Esa es la diferencia entre comprar tecnología y comprar un resultado.
Las tres comprobaciones que yo haría antes de dar el paso
- Confirmar si tus emisores actuales pueden trabajar con la temperatura de impulsión que exige la vivienda.
- Revisar la ubicación de la unidad exterior, el ruido previsto y la distancia a huecos, patios o zonas de paso.
- Pedir un presupuesto que incluya equipo, hidráulica, ACS, adaptación eléctrica y puesta en marcha, sin partidas ambiguas.
Si esas tres piezas están claras, el debate deja de ser teórico. R290 no es automáticamente la mejor respuesta para todas las casas, pero sí es una de las opciones más sólidas cuando buscas una aerotermia preparada para el marco regulatorio que viene y para viviendas que no siempre están pensadas desde cero. Yo la veo especialmente convincente cuando une eficiencia, buena temperatura de impulsión y una instalación honesta, sin atajos.