Una estufa de pellets puede gastar desde medio kilo por hora hasta más de 2 kg cuando trabaja al máximo. La respuesta a cuánto consume una estufa de pellets depende de su potencia, del aislamiento de la vivienda y de las horas reales de funcionamiento, así que conviene mirar el consumo medio y no solo el dato máximo del fabricante.
La cifra que realmente importa para calcular el gasto
- Consumo habitual: entre 0,5 y 1,2 kg de pellets por hora en funcionamiento modulado.
- Potencia máxima: algunos equipos pueden superar los 1,5 o 2 kg por hora.
- Saco de 15 kg: suele durar entre 12 y 25 horas, según el ajuste y la demanda de calor.
- Coste orientativo: con sacos de 5 a 5,50 €, una estufa media puede gastar entre 2 y 4 € al día durante 8 horas.
- La vivienda manda: un buen aislamiento reduce el tiempo que la estufa necesita trabajar a potencia alta.

Cuánto consume una estufa de pellets por hora
En una vivienda normal, una estufa doméstica suele consumir entre 0,5 y 1,2 kg por hora. El extremo inferior corresponde a una fase de mantenimiento o modulación, mientras que el superior se aproxima a un uso medio-alto. Cuando funciona continuamente a máxima potencia, algunos modelos alcanzan entre 1,5 y 2 kg por hora.
| Situación de uso | Consumo aproximado | Duración de un saco de 15 kg |
|---|---|---|
| Potencia baja o mantenimiento | 0,5-0,8 kg/h | 19-30 horas |
| Potencia media | 0,8-1,2 kg/h | 12,5-19 horas |
| Potencia alta o máxima | 1,5-2 kg/h | 7,5-10 horas |
Estas cifras son orientativas. La ficha técnica de cada equipo indica un rango concreto de consumo, pero ese dato no representa necesariamente lo que gastará durante todo el día. Una estufa de 9 kW puede consumir cerca de 2 kg por hora cuando se le exige toda su potencia y bastante menos una vez que la habitación ha alcanzado la temperatura programada.
Mi forma de interpretar el dato es sencilla. Si la estufa se apaga y enciende constantemente, probablemente está sobredimensionada o la vivienda conserva bien el calor. Si trabaja casi siempre al máximo, puede faltar potencia, existir una mala regulación o haber demasiadas pérdidas térmicas.
Cuánto cuesta usarla al día y al mes
Para calcular el gasto, basta con multiplicar los kilos consumidos por el precio del pellet. Si un saco de 15 kg cuesta entre 5 y 5,50 €, el combustible sale aproximadamente a 0,33-0,37 € por kilo.
Con un consumo medio de 0,8 kg por hora, una estufa gastaría alrededor de 0,27-0,30 € por hora. Este sería un ejemplo de uso habitual:
| Horas al día | Pellet consumido | Coste diario aproximado | Coste mensual aproximado |
|---|---|---|---|
| 4 horas | 3,2 kg | 1,05-1,20 € | 32-36 € |
| 8 horas | 6,4 kg | 2,10-2,35 € | 63-71 € |
| 12 horas | 9,6 kg | 3,20-3,55 € | 96-107 € |
El cálculo mensual supone 30 días de uso y un consumo constante de 0,8 kg por hora. En la práctica habrá días más suaves, periodos de modulación y momentos de mayor demanda. Por eso, una previsión razonable para una estufa media utilizada ocho horas diarias puede situarse entre 12 y 16 sacos al mes, aunque el clima y el aislamiento pueden cambiar mucho el resultado.
A este importe hay que añadir el consumo eléctrico de la electrónica, el ventilador, el motor de alimentación y el encendido. Es pequeño comparado con el coste del pellet, pero no es cero. El arranque suele demandar más electricidad que el funcionamiento estable, así que encenderla y apagarla muchas veces tampoco siempre resulta la opción más eficiente.
Qué factores hacen que consuma más pellets
La potencia y la temperatura elegida
Cuanto mayor sea la potencia solicitada, más pellets alimentan el quemador. Mantener una habitación a 21 ºC exige más combustible que conformarse con 19 ºC, especialmente cuando fuera hace frío o la vivienda tiene paredes poco aisladas.
También influye la programación. Una temperatura estable suele ser más eficiente que dejar enfriar por completo la casa y pedir después un calentamiento rápido a máxima potencia.
El aislamiento y la distribución del calor
Una estufa de aire calienta muy bien la estancia donde está instalada, pero puede perder eficacia si debe llevar calor a habitaciones alejadas. Las puertas abiertas, los techos altos y una distribución complicada obligan al equipo a trabajar durante más tiempo.
No recomiendo elegir la potencia solo por los metros cuadrados. La orientación, la zona climática, la altura de los techos y la calidad de las ventanas pueden hacer que dos viviendas de 80 m² necesiten consumos muy distintos.
La calidad del pellet
Un pellet seco y homogéneo favorece una combustión estable. Los productos certificados, como los que cumplen la categoría ENplus A1, suelen generar menos ceniza y mantienen mejor el rendimiento, aunque la certificación no sustituye a una buena regulación de la estufa.
Si el combustible deja mucha ceniza, forma costras en el quemador o produce una llama irregular, el equipo puede consumir más para entregar el mismo calor. Guardar los sacos en un lugar seco es igual de importante que comprar un producto adecuado.
Lee también: Horno de leña empotrado - guía para elegirlo sin equivocarte
La limpieza y el tiro de la chimenea
Un quemador sucio, un intercambiador lleno de ceniza o una salida de humos con problemas reducen la transferencia de calor. La estufa necesita entonces más tiempo de funcionamiento y puede aumentar el consumo sin que la vivienda se caliente mejor.
La limpieza del quemador debe formar parte de la rutina y el mantenimiento completo debe realizarlo un técnico según las indicaciones del fabricante. Una chimenea mal dimensionada o con un tiro inadecuado también puede provocar una combustión inestable.
Cómo calcular el consumo real de tu estufa
La forma más fiable de saber cuánto gasta un equipo concreto es observarlo durante varios días, no quedarse con la cifra de catálogo. Yo haría la cuenta en cuatro pasos:
- Anota el peso de los sacos disponibles antes de empezar.
- Registra cuántas horas funciona la estufa cada día.
- Calcula los kilos consumidos y divídelos entre las horas de funcionamiento.
- Repite la medición durante al menos tres días para obtener una media.
La fórmula es simple: consumo horario = kilos utilizados ÷ horas de funcionamiento. Si consumes 9 kg en 12 horas, el promedio es de 0,75 kg por hora. Multiplicando esa cifra por el precio del kilo puedes estimar el coste real de tu vivienda.
Conviene diferenciar entre horas encendida y horas trabajando con llama activa. Algunos modelos modulan mucho, reducen la alimentación de pellets y mantienen el ventilador a baja velocidad. Por eso, un saco puede durar más de lo previsto en la ficha técnica cuando la habitación ya está caliente.
Cómo reducir el gasto sin perder confort
- Ajusta la potencia para que la estufa alcance la temperatura sin trabajar siempre al máximo.
- Programa horarios realistas y evita calentar habitaciones vacías durante horas.
- Mantén limpio el quemador para que la combustión sea regular.
- Revisa juntas y ventanas, porque las infiltraciones de aire frío aumentan la demanda.
- Compra pellets secos y consistentes, sin almacenar los sacos directamente sobre el suelo.
- No sobredimensiones el equipo. Una estufa demasiado potente puede provocar ciclos frecuentes de apagado y encendido.
El ahorro más importante no suele estar en bajar un grado el termostato, sino en evitar que la estufa pierda calor por una mala instalación o por una vivienda con infiltraciones. También ayuda distribuir bien el aire caliente, pero sin cerrar por completo las entradas y salidas que necesita el aparato para funcionar con seguridad.
La cuenta final para saber si encaja en tu invierno
Como referencia rápida, una estufa doméstica que consuma 0,8 kg por hora durante ocho horas diarias utilizará unos 6,4 kg al día. Con sacos de 15 kg, eso equivale a un saco cada dos días y medio, aproximadamente.
Si tu equipo consume 1,2 kg por hora en las mismas condiciones, el gasto sube a 9,6 kg diarios. La diferencia parece pequeña por hora, pero puede representar varios sacos adicionales al mes y más de 30 € de diferencia mensual según el precio del combustible.
La mejor estimación parte de tres datos concretos: consumo horario real, precio del saco y horas de uso. Con esa cuenta, y teniendo en cuenta el aislamiento de la vivienda, es mucho más fácil saber si la biomasa ofrece el confort y el coste que esperas.